Grasas...¿buenas o malas?

Las grasas son muy importantes en nuestra alimentación, tan imprescindibles como los hidratos de carbono y las proteínas. 

Solo hay que saber identificar cuáles son las "buenas" y las "malas".




Los Ácidos Grasos SATURADOS:


-Es importante moderar su consumo (¡son los malos!) ya que su exceso puede provocar enfermedades cardiovasculares (arteroesclerosis e infarto) debido a que elevan el LDL (colesterol malo).
-Proviene de grasas animales y se encuentran en alimentos como la mantequilla, la bollería industrial, el queso, la carne...

*El coco,aunque sea un fruto , es una excepción. 
Contiene alto porcentaje de ácidos grasos saturados (personas con problemas cardiovasculares deben evitarlo) y aunque no se debe abusar de él algunos estudios han demostrado que promueve la pérdida de grasa corporal (efectos laxantes) y ayuda a bajar el colesterol.

Los Ácidos Grasos INSATURADOS:


-Monoinsaturados.

-Poliinsaturados (eseciales y no esenciales).




Los ácidos grasos ESENCIALES:

-El organismo no los puede fabricar.

-¡Estos son los buenos! 



-Son imprescindibles en la alimentación, previenen enfermedades cardiovasculares y la obesidad, además mejoran la memoria y la concentración.



Omega 3 (Ácido linoleico):

-Los encontramos en derivados vegetales y en productos del mar que son fuente inagotable (Pescado azul, atún, sardinas, salmón, brócoli, quinoa, semillas de lino o chía, etc)

-Regulan y controlan el metabolismo del omega 6.

-Previenen coágulos y favorecen la vasodilatación.



Omega 6 (Ácido linolénico):

-Los encontramos en productos vegetales como las legumbres, los frutos secos y sus aceites (oliva).

-Imprescindibles para el desarrollo del cerebro y su formación.

-Potentes efectos antiinflamatorios  para casos de artritis y síndrome premenstrual.




*El aguacate ayuda a reducir el colesterol , contiene ácidos grasos esenciales, contiene Omega 3 (12´5%) y Omega 6 (0´9%) , rebajando los triglicéridos y el colesterol.

LAS GRASAS TRANS (¡Lo peor!)

Son un tipo de grasa que se transforma en una grasa sólida añadiendo hidrógenos.

El objetivo es aumentar la durabilidad y mejorar el sabor y la textura de alimentos procesados.

Su consumo se relaciona con todo tipo de enfermedades como ictus, diabetes, hipertensión, obesidad, etc.

Procura evitar a toda costa:

-Bollería industrial.
-Fast food (Burguer, Pizza...)
-Sopas y salsas preparadas.
-Aperitivos y snacks salados.
-Palomitas.
-Congelados.
-Productos precocinados (croquetas, empanadillas...).
-Margarina.